BONUS 70: Taller: Desenmascarando el personaje – Inés Fondevila
El camino
Inés Fondevila
Mis raíces me sitúan en la Ribagorza Alta, Pirineo de Huesca.
La vida y el amor me trajeron a Barcelona con 24 años, y aquí llevo más de tres décadas trabajando al servicio de las personas. Mi formación comenzó en 1993, y desde el principio fui construyendo un camino propio: durante más de una década compaginé mi trabajo en el ámbito sociosanitario con una formación rigurosa en terapia manual y kinesiología holística. No buscaba técnicas. Buscaba comprender al ser humano en su totalidad.
Entre 1994 y 2004 trabajé en el ámbito sociosanitario en Barcelona. En 2002
creé VIAS 66, un centro de terapias que nació con una intención clara: dar
servicio y generar un espacio de encuentro entre profesionales, integrar enfoques y crear sinergias. El proyecto fue reconocido por la Generalitat como iniciativa innovadora y generadora de empleo. VIAS 66 estuvo vivo durante 13 años.
En 2013 impulsé LO NIU, un intento de ir más allá de la terapia individual. No dio el fruto esperado y, en 2017, decidí cerrar esa etapa.
En 2018 inicio mi colaboración como terapeuta en el centro Artesano en Barcelona, centro en el que sigo trabajando en la actualidad.
El parón de la pandemia me brindó algo que el ritmo laboral no siempre permite: la oportunidad de detenerme, reordenarme y ordenar el material acumulado en décadas al servicio de las personas. De ese proceso nacieron los talleres Habitando el cuerpo y Soltando los lastres, y el libro Todo lo que pueda parecerse a la realidad es pura ficción —una obra que recoge no solo mi experiencia, sino la sabiduría destilada en cada tratamiento, en cada historia que alguien tuvo la confianza de compartir conmigo.
Hoy sigo acompañando procesos de autoconocimiento y sanación. Para mí el cuerpo es un mapa en el que se refleja la trayectoria vital. A través de técnicas manuales y de kinesiología holística, favorezco la liberación de las memorias corporales de adaptación que cada persona ha ido adoptando a lo largo de su vida. Lo hago activando la propiocepción: Reconectar con el cuerpo, recuperar la escucha interna nos reconecta y hace que afloren los patrones inconscientes que restan.
Hacerlos conscientes, nos permite liberarlos.

